¿Qué es el Parkinson?
El Parkinson aparece como consecuencia de la degeneración de las conexiones nerviosas. Se manifiesta a través de síntomas como la debilidad muscular, los temblores, las sacudidas, así como la rigidez muscular del cuerpo. Dichos problemas se encuentran relacionados con los sistemas de control y ejecución del movimiento (aparato motor).
¿Qué beneficios presentan el tai ji y el qi gong en el caso del Parkinson?
El tai ji y el qi gong pueden constituir uno de los diversos tratamientos aplicados con el fin de mantener la mayor calidad de vida durante el mayor periodo de tiempo.
Muchas de las dolencias de los afectados por el Parkinson no se encuentran causadas directamente por la enfermedad nerviosa, sino por la limitación de movimientos y actividades. Un determinado número de ejercicios sencillos han demostrado tener efectos beneficiosos para mantener la calidad de vida conforme avanza la enfermedad.
A medida que el cuerpo deja de moverse, cambia rápidamente la estructura de los tejidos blandos: los músculos se engarrotan y se fatigan más rápidamente; los ligamentos y los tendones se vuelven rígidos e inflexibles; y los huesos pierden calcio y se vuelven quebradizos.
En realidad, el tai ji y el qi gong resultan beneficiosos para los síntomas indirectos, como la rigidez a la hora de realizar los movimientos cotidianos. Mediante la relajación y el movimiento se fortalece el cuerpo paulatinamente y el paciente experimenta una mejora. Los ligamentos y los tendones adquieren mayor elasticidad, mientras que los músculos se desarrollan, lo que les permite cargar mejor con el peso del cuerpo. De esta manera, lentamente se recupera la confianza y disminuye la depresión, que suele acompañar a la enfermedad.
En el momento en que se ha logrado suficiente fuerza y flexibilidad, comienzan lentamente los movimientos de la columna vertebral. Ésta constituye el eje sobre el que gira el cuerpo. Con la movilidad de la columna mejora la capacidad del cuerpo en diversos aspectos. Los órganos internos se activan y mejora la circulación sanguínea. De esta forma, la práctica diaria del tai ji y del qi gong mejora la calidad de vida.